27/7/14

Los peligros de una adicción al ejercicio físico

 
Los peligros de una adicción al ejercicio físico

La dependencia al deporte, aunque reciente, comienza a llamar la atención de los profesionales de la salud

levante-emv.com

Alimentar el ego y la competitividad en el ámbito del ejercicio parecen formar parte de esta nueva tendencia en la esfera de las adicciones que, aunque reciente, comienza a llamar la atención de los profesionales del deporte y la salud.

Según explica a Infosalus David González-Cutre, investigador de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte de la Universidad de Elche, esta adicción al ejercicio es relativamente reciente y por ello existen pocos datos sobre las personas que se ven afectadas y su evolución.

El ejercicio es bueno y saludable, pero como todo depende de la cantidad en la que se realice, señala el investigador. "Se han puesto de moda actividades como el triatlón, carreras que realizan personas de edad más avanzada de la habitual y que desean llegar a la meta a toda costa, a pesar de que pueda tener efectos negativos sobre su salud", señala González-Cutre.

Así, el investigador apunta cómo han aumentado las lesiones que llegan hasta atención primaria derivadas del ejercicio. "Las personas de 30 años o más cuando corren someten a un esfuerzo muy fuerte a articulaciones, rodillas o espalda. Este ejercicio debe ser pautado por un especialista y con una periodicidad determinada", señala González-Cutre.

La dependencia al ejercicio puede ser secundaria, cuando éste se convierte en un factor más dentro de un trastorno alimentario, o primaria cuando el ejercicio es en sí mismo lo que genera dependencia. Sin embargo, el investigador aclara que la adicción al ejercicio aún no se contempla como un trastorno dentro del manual de referencia internacional sobre salud mental (DSM-V), aunque está en estudio su inclusión.

Los trabajos de González-Cutre y su colega Álvaro Sicilia de la Universidad de Almería sobre la adaptación de los modelos existentes para evaluar la dependencia al ejercicio se han publicado en las revistas 'The Spanish Journal of Psychology' y 'Research Quarterly for Exercise & Sport'. Su trabajo más reciente, aún por publicar, es una revisión de la literatura científica existente sobre este tema.

Dimensiones de la adicción

Según apunta González-Cutre, hasta el momento la adicción al ejercicio se ha abordado desde la misma perspectiva que la adicción a sustancias, a través de las siete dimensiones que se establecen en estos casos.

Las 7 dimensiones de la adicción a sustancias aplicadas al ejercicio se plantearían como:

1. Tolerancia: hay que aumentar la cantidad de ejercicio que se realiza de forma progresiva porque el cuerpo se adapta a la cantidad que se realiza.

2. Abstinencia: si no se realiza ejercicio físico se sufren síntomas de ansiedad o necesidad de hacerlo.

3. Efectos deseados: se acaba haciendo más ejercicio del que se ha propuesto en un inicio.

4. Hacer ejercicio se escapa de nuestro control: no se puede controlar la cantidad de ejercicio realizado y se practica más ejercicio del que se desearía.

5. Tiempo: se ocupa demasiado tiempo del disponible para realizar ejercicio.

6. Descuidar otras actividades: al ocupar tanto tiempo en el ejercicio no se dedica a la familia, los amigos, el trabajo.

7. A pesar de producirse daños en la salud se continúa practicando ejercicio.

Según señala González-Cutre, los resultados sobre adicción al ejercicio dentro y fuera de nuestras fronteras son similares. Los autores han realizado sus investigaciones en centros deportivos y entre universitarios de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y han descubierto que esta adicción es más común entre mujeres que entre hombres y en la franja de edad que va entre los 16 y los 25 años para ir disminuyendo a partir de los 33 años.

Los 'adictos' al ejercicio se dirigen más a las actividades libres que existen en la oferta de los gimnasios y que no cuentan con monitor, es más común en el ámbito de la musculatura y entre quienes participan en carreras populares o triatletas.

Los autores en sus investigaciones distinguen entre dependientes y personas que aunque reúnen ciertas características comunes a éstos no se pueden considerar dependientes. En sus trabajos con universitarios, aquellos estudiantes que practicaban ejercicio más de tres veces por semana y con alta intensidad eran los que obtenían las puntuaciones más elevadas en relación a su dependencia al ejercicio.

En cuanto a los resultados, los autores han descubierto que entre quienes acuden a los centros deportivos, un 5% podrían encontrarse dentro de los adictos al ejercicio. Entre los alumnos de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte la cifra aumenta hasta el 15% y en los estudios internacionales realizados entre corredores de maratón, suben hasta el 17%.

Motivaciones y prevención


Detrás de esta dependencia al ejercicio, González-Cutre señala que entre los jóvenes las motivaciones más comunes son una mayor preocupación por ser los mejores, la comparación con sus iguales, recibir refuerzos externos y sentirse mejor consigo mismos. El culto al cuerpo y la publicidad también podrían participar en este enfoque al ejercicio que es demasiado común en los gimnasios, en los que la salud no es el objetivo primordial, señala.

Los investigadores, que hasta el momento han estudiado las características del fenómeno y cómo medirlo, plantean conclusiones sobre su posible prevención en lo referente a la regulación de las profesiones deportivas.

Por un lado, González-Cutre apunta que debería existir una regulación de la educación física que estableciera la formación de los profesionales que pueden dirigir centros como los gimnasios estableciendo unos objetivos de salud y por otro lado, el investigador señala la necesidad de un cambio también entre los profesionales que dirigen la actividad deportiva para cambiar los objetivos para ir al gimnasio.

"El enfoque que existe del deporte en este país es el del deporte de élite y no se regula de forma profesional todo lo referente a la actividad física y el deporte que se realiza en el día a día y entre la población aficionada", concluye González-Cutre.

16/7/14

Tratamiento que evita sobredosis de smartphones

 
Tratamiento que evita sobredosis de smartphones

Investigador inventa Moment, una receta en forma de app para prevenir la ansiedad.

laprensa.hn

A finales de 2013, Kevin Holesh (45) y su prometida se mudaron a vivir juntos en Pittsburgh, en Pensilvania, un paso importante en una relación de ocho años que en un inicio no salió tan bien como esperaban por culpa de la adicción de ambos al teléfono inteligente.

Su caso está lejos de ser una rareza. La dependencia del smartphone se ha convertido en algo habitual en la sociedad moderna donde de media un usuario revisa su dispositivo 150 veces al día, según TomiAhonen Almanac, y el número de enganchados al celular se ha disparado un 123 % en el último año, según la consultora Flurry Analytics.

“Me pasaba el rato en Twitter y ella en Instagram, siempre mirando fotos. No es que nos distanciáramos pero cada vez estábamos más distraídos. El iPhone tenía gran parte de culpa. Se estaba entrometiendo en nuestra vida en común”, dijo Holesh.

Proceso


Para este desarrollador de software el teléfono es una herramienta laboral, así que en vez de deshacerse de él optó por diseñar una aplicación que le ayudara a racionalizar su uso y así nació Moment, disponible gratuitamente para iPhone.

Moment registra el tiempo diario de uso del teléfono y permite establecer límites que sirven para que el usuario sea consciente de que está abusando del aparato.Holesh logró rebajar a la mitad el tiempo diario que pasa utilizando su dispositivo, que ahora ronda los 40 minutos, lo que mejoró su relación de pareja aunque admitió que ni su novia ni él han “erradicado la adicción”. “Hacemos más actividades sin estar conectados (al teléfono)”, apuntó.

Un estudio del pasado abril realizado por Flurry Analytics estableció que un adicto a tabletas y teléfonos es aquella persona que abre aplicaciones más de 60 veces por día.

26/6/14

Beber alcohol antes de cumplir 14 años aumenta el riesgo de adicción 26-06-2014


Beber alcohol antes de cumplir 14 años aumenta el riesgo de adicción

Quienes se inician en el consumo del alcohol antes de haber cumplido los 14 años de edad aumentan significativamente sus probabilidades de tener problemas de abuso o adicción con esa sustancia en la vida adulta, revela un estudio realizado sobre 43.000 personas por investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Boston, Estados Unidos.

En la Argentina, según una reciente encuesta de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), de la que participaron más de 63.000 estudiantes de enseñanza media de todo el país, los chicos se inician en el consumo de bebidas alcohólicas a los 13 años.

Si estos chicos corren la misma suerte que los participantes del estudio norteamericano, el 47% tendrá algún problema de abuso o adicción al alcohol en su vida adulta. Pero ¿es posible extrapolar a nuestra población los resultados del estudio norteamericano? "Sí", dijo a LA NACION el doctor Camilo Verruno, profesor de la maestría de Uso Indebido de Drogas de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

"Es posible extrapolar esos resultados, porque lo que se altera ante el consumo de alcohol a esa edad son factores biológicos que están presentes en todas las personas -señaló Verruno, profesor de salud mental y experto en adicciones-. Antes de la pubertad, los chicos ni siquiera han comenzado a desarrollar los sistemas enzimáticos que le permiten al organismo oxidar el alcohol."

En ausencia de esos sistemas enzimáticos, explicó Verruno, el organismo desarrolla mecanismos alternativos para deshacerse de una sustancia tóxica como lo es el alcohol. "Pero el problema es que al forzar al organismo a deshacerse del alcohol, se crean sistemas de oxidación anormales que hacen que la persona tenga que consumir más alcohol para que éstos sigan en funcionamiento -advierte-. El resultado es que se crea un circuito biológico de dependencia."

El camino de la dependencia

"Nuestro análisis sugiere que las intervenciones que demoren el inicio del consumo de bebidas alcohólicas quizá no sólo reduzcan las consecuencias agudas de ese consumo entre los jóvenes, sino que incluso podrían ayudar a reducir la dependencia del alcohol en los adolescentes y los adultos", declaró el doctor Ralph Hingson, principal autor del estudio en cuestión, cuyos resultados se publican en la edición de este mes de la revista Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine.

Tras analizar las respuestas de 43.000 adultos que participaron de la Encuesta Nacional Epidemiológica sobre Alcohol y Condiciones Asociadas, financiada por los institutos Nacionales de Salud (NIH), de Estados Unidos, Hingson y sus colegas hallaron que los que comenzaron a beber antes de cumplir los 14 "no sólo tenían un riesgo mayor de desarrollar dependencia del alcohol en algún momento de su vida, sino que también tenían un riesgo aumentado de desarrollar esa dependencia más rápido y a una edad más temprana".

Mientras que sólo el 9% de los que empezaron a beber una vez cumplidos los 21 tuvieron algún problema con el alcohol, entre los que comenzaron antes de los 14 ese porcentaje fue del 47 por ciento.

Ese hallazgo preocupa a los expertos locales, debido a que la edad de inicio de consumo de alcohol sigue descendiendo. "Cada vez se empieza a tomar alcohol más temprano -confirma el doctor José Granero, actualmente al frente de la Sedronar-: la edad de inicio pasó de los 15 a los 13 años, según la última encuesta realizada en estudiantes de enseñanza media."

Esa encuesta muestra que el 42,6% de los chicos de 14 años consume bebidas alcohólicas, y que ese porcentaje se incrementa en forma directamente proporcional a la edad: entre los 15 y los 16 años el porcentaje de adolescentes que consume bebidas alcohólicas es del 75%, y a los 17 años alcanza ya al 86,2 por ciento.

"Lo más preocupante es que estudios nuestros previos han demostrado que la mayoría comienza a tomar en sus hogares -agregó el doctor Granero-. Como por un tema de seguridad los padres prefieren que sus hijos se queden en casa antes de salir, en esa previa que suele durar hasta la 1.30 de la madrugada los chicos les bajan la bodega."

"La gran tolerancia y permisividad social hacia el alcohol son las que permiten que esté cada vez más al alcance de los chicos", concluyó el doctor Verruno.

Por Sebastián A. Ríos
De la Redacción de LA NACION

13 años
Es la edad de inicio



Es la edad promedio a la que los argentinos se inician en el consumo de bebidas alcohólicas, según la Segunda Encuesta Nacional a Estudiantes de Enseñanza Media 2005, realizada por la Sedronar. De esa encuesta participaron 63.000 chicos de todo el país.


42,6%
Consume alcohol


Es el porcentaje de estudiantes de enseñanza media menores de 14 años que consumen bebidas alcohólicas. Entre los 15 y los 16 años, el porcentaje sube al 75%, para finalmente trepa al 86,2% entre los alumnos que ya han cumplido 17 años.


47%
Tendrá problemas de adicción


Es el porcentaje de los chicos que comenzaron a beber antes de los 14 años que tuvieron problemas con el alcohol en la edad adulta, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Boston, Estados Unidos, sobre 43.000 personas.

17/6/14

Abuso de alcohol y relación con la corteza prefrontal 17-06-2014 *


Abuso de alcohol y relación con la corteza prefrontal

Adolescentes y Adultos Jóvenes con Trastornos de Abuso del Alcohol Tienen Una Corteza Prefrontal Mas Pequeña

Se sabe que los trastornos por uso del alcohol (AUDs) están asociados con anormalidades de la corteza prefrontal, tálamo, y hemisferios cerebelosos en los adultos. Un estudio de estas mismas estructuras cerebrales en adolescentes y adultos jóvenes con AUDs, encontró una corteza prefrontal pequeña. Investigaciones futuras necesitaran determinar si una corteza prefrontal representa una vulnerabilidad, o una consecuencia, a un inicio temprano en la bebida. Los resultados están publicados en el numero de septiembre de Alcoholism: Clinical & Experimental Research.

"Este es el primer estudio que examina los tamaños de estas estructuras cerebrales en adolescentes y adultos jóvenes,” dijo Michael D. De Bellis, profesor de psiquiatría y ciencias de la conducta y director del Programa de Investigación del Desarrollo Cerebral del Niño Sano en el Centro Médico de la Universidad de Duke.

"Estudios en adultos con alcoholismo han demostrado generalmente pequeño tamaño del cerebro, pero esto es después de muchos años de un consume elevado,” agrega Susan Tapert, profesora asociada de psiquiatría en la Universidad de California, en San Diego. “Antes de este estudio, no era muy claro que en los adolescentes, con befe tiempo de beber, pudieran mostrar algunas diferencias en el tamaño del cerebro. Sin embargo, con casi uno de tres estudiantes de ultimo año de secundaria bebiendo hasta la borrachera al menos una vez al mes, es critico que entendamos precisamente como afecta al cerebro de estos jóvenes.”

Los investigadores usaron imagines de resonancia magnética para medir los volúmenes de la corteza prefrontal, tálamo, y cerebelo en 14 sujetos (8 hombres, 4 mujeres) con AUDs, y en 28 (16 hombres, 12 mujeres) individuos sociodemograficamente similares sin AUDs, conocidos como “controles.” Los adolescentes eran definidos a los comprendidos entre 13 y 17 años de edad, y los jóvenes adultos los de 18 a 21 años. Todos los sujetos con AUDs fueron reclutados de programas de abuso de sustancias, y tenían trastornos coexistentes de salud mental. Los controles fueron reclutados de la comunidad.

"Nuestros hallazgos muestran que los adolescentes y adultos jóvenes con AUDs tenían un volumen de material blanca en la corteza prefrontal mas pequeño comparado con los controles,” dijo De Bellis. "Los volúmenes del vermis cerebeloso, cerebeloso total, hemisferios cerebelosos derechos e izquierdo, puente/tallo y talámico total no difería entre los grupos. Hubo diferencias significativas en cuanto a sexo entre los grupos, en que los hombres con inicio adolescente del AUDs comparados con los controles tenían volúmenes cerebelosos más pequeños, mientras que los dos grupos de mujeres no diferían en volúmenes cerebelosos. También, el volumen de la corteza prefrontal variaba significativamente en correlación con las medidas de consumo de alcohol. Tomados juntos, estos resultados sugieren que una corteza prefrontal pequeña esta asociada con inicio temprano en la bebida en individuos con trastornos mentales comórbidos, lo cual es muy común en adolescentes con problemas con la bebida y drogas.”

"La corteza prefrontal es una región clave para el pensamiento complejo, la planeación, la inhibición, y la regulación emocional,” dice Tapert. "Podría ser que, con menos material blanca en la corteza prefrontal, la información no se transfiera en esta área tan rápido y eficientemente como se necesita para la clasificación de las complejas decisiones que deben hacer los adultos jóvenes. Podría ser mas difícil inhibir las urgencias, retardar la gratificación, y pensar claramente acerca de las consecuencias de las acciones.” Ella agrega que el cerebelo, que es mas pequeño entre los hombres con un inicio adolescente de AUD, “es una región cerebral clave para la coordinación motora y el ritmo y también para integrar y manejar la información y secuenciar las respuestas de conducta.”

De Bellis y Tapert observan que se necesitaran estudios para determinar si una pequeña corteza prefrontal representa una vulnerabilidad a, o una consecuencia de, inicio temprano en la bebida.

"Pudiera ser que la corteza prefrontal de los adolescentes sea mas vulnerable que el cerebro adulto a los efectos negativos de la bebida,” dice De Bellis. "O que la maduración de la corteza prefrontal se impidiera por los efectos neurotóxicos de las substancias sobre el cerebro adolescente. Otra explicación para el pequeño volumen de la materia blanca de la corteza prefrontal de los adolescentes y de los adultos jóvenes con inicio temprano de AUDs es una vulnerabilidad inherente para el retardo en la maduración de la corteza prefrontal que incrementa el riesgo de un empobrecimiento de la función cognitiva ejecutiva y de abuso de substancias en los adolescentes.”

"Además," dice Tapert, "necesitamos conocer el papel de otras enfermedades mentales en las anormalidades del tamaño del cerebro."

De Bellis y sus colegas están actualmente examinando las funciones cerebrales y cognitivas en adolescentes con problemas de abuso de substancias. "Estamos muy interesados en estudiar si el desarrollo del cerebro adolescente y la función cognitiva se normalizan después de un periodo de tiempo de sobriedad,” dijo.

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Alcoholism: Clinical & Experimental Research (ACER) es la revista official de la Research Society on Alcoholism y de la International Society for Biomedical Research on Alcoholism. Son co-autores del trabbajo ACER, "Prefrontal Cortex, Thalamus and Cerebellar Volumes in Adolescents and Young Adults with Adolescent Onset Alcohol Use Disorders and Co-Morbid Mental Disorders," were: Anandhi Narasimhan of Duke University Medical Center; and Dawn L. Thatcher, Matcheri S. Keshavan and Paul Soloff of the University of Pittsburgh Medical Center. El estudio se hizo con fondos del National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism.

26/5/14

Los adictos al trabajo no tienen un mayor rendimiento laboral


Los adictos al trabajo no tienen un mayor rendimiento laboral

Los que son apasionados pero no llegan a obsesionarse con él tienen resultados más positivos

diariodenavarra.es

Un estudio de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y la Universidad Erasmus de Rotterdam (Países Bajos) han demostrado que aquellos trabajadores adictos al trabajo que le dedican muchas horas no consiguen mejores rendimientos. Y al contrario, los que son apasionados con su empleo pero no llegan a obsesionarse con él obtienen resultados más positivos.

Así se desprende de los resultados de un estudio publicado en 'Journal of Managerial Psychology' en el que han participado 180 empresarios españoles, que muestra que la adicción al trabajo no solo no repercute positivamente en los resultados de la empresa sino que los empeora.

"Puede producir conflicto en la relación familia-trabajo, problemas en las relaciones de pareja, empeorar la salud y el bienestar e incrementar los errores laborales", ha reconocido Juan Antonio Moriano, investigador del departamento de Psicología Social y de las Organizaciones de la UNED y uno de los autores del trabajo.

De los emprendedores encuestados, todos ellos dueños de sus negocios, el 84 por ciento tenía al menos un empleado y pertenecían a los sectores financiero, de consumo, informático, de transporte y de comunicaciones. El 59,1 por ciento eran hombres, casi la mitad con título universitario, de una edad media de 42 años y con más de 18 años de experiencia laboral.

Los investigadores diferenciaron entre dos tipos de perfiles: los adictos al trabajo y los involucrados. La principal diferencia entre ambos es que los empresarios que se involucran son aquellos que trabajan con pasión, pero no se obsesionan, y consiguen desconectar y extraer emociones positivas de su empleo.

Los adictos, al contrario, nunca están satisfechos con ningún resultado, no pueden dejar de pensar en el entorno laboral (incluso en su tiempo libre), dedican más horas de las debidas a su negocio y no sienten emociones positivas con el trabajo hecho.

De este modo, vieron que la adicción al trabajo, a diferencia del compromiso laboral produce emociones negativas. "Estas emociones, a su vez, afectan negativamente al crecimiento del negocio y al éxito del mismo", ha destacado Moriano. En este sentido, sacrificar aspectos de la vida por la empresa produce sentimientos de culpa, ansiedad y malestar en el empresario, lo que repercute negativamente en el rendimiento del negocio.

En el caso de la implicación con el trabajo ocurre justo lo contrario, puesto que se producen emociones positivas, lo que conduce a resultados favorables para el emprendedor y su empresa. "Esta es una lección que los emprendedores deberían aprender antes de desarrollar una adicción al trabajo, que puede tener consecuencias nefastas para ellos, sus negocios y también para sus familias", aconseja el experto.

En su opinión, la dependencia obsesiva con el trabajo es tan negativa para el individuo y su entorno como la adicción al juego, a las drogas o a Internet. Conseguir que esta adicción se transforme en una pasión positiva se puede lograr con un clima laboral agradable, donde directivos y empleados puedan poner en práctica sus competencias y ser creativos "sin miedo a ser sancionados por los errores", ha concluido Moriano

13/5/14

El cerebro ante adicciones no artificiales


El cerebro ante adicciones no artificiales

Actualmente se consideran adicciones conductas como el juego o ludopatía, las compras compulsivas y la vigorexia que es la compulsión o adicción al ejercicio físico


televisa.com

Tradicionalmente se consideraba que las dependencias a las adicciones eran por alcohol, sustancias, drogas o tabaco.

Actualmente incluimos como adicciones otras conductas como el juego o ludopatía,  las compras compulsivas y la vigorexia que es la compulsión o adicción al ejercicio físico.

Hemos visto como el cerebro determina y media el proceso de la adicción con sustancias químicas.

En este caso ocurre algo similar. La dopamina, que es la molécula del placer, se libera ante este tipo de situaciones, como cuando escuchamos música o comemos.

En estas otras adicciones también se libera dopamina, por ejemplo en el juego compulsivo, que es la que nos da la sensación de euforia, de placer y es la que nos lleva a repetir la conducta.

Participan también otras sustancias, las endorfinas. Sabemos que el ejercicio físico libera estas sustancias parecidas a la morfina que se producen en el propio cerebro y que nos dan una sensación de placer. Algunas personas sensibles pueden hacerse adictas a estas sustancias del cerebro a través del ejercicio físico.

En el caso de las compras compulsivas intervienen no sólo la dopamina sino la serotonina.

Detrás de estas adicciones existen sustancias químicas y mecanismos cerebrales que explican este comportamiento de repetir y repetir, y no poder dejar por propia voluntad una conducta o una situación.
 

15/4/14

Los peligros de ser fumador pasivo 15-04-2014


Los peligros de ser fumador pasivo

Fumar es un vicio que mata. De hecho, ya existen países como Irlanda que han prohibido hacerlo en todos los lugares públicos, permitiendo su uso exclusivamente en habitaciones de hoteles y pensiones, prisiones, psiquiátricos y conventos. Entienden que es la forma más eficaz de proteger a los no fumadores del humo nocivo, ya que éste afecta a la salud de todos. Esta práctica irlandesa ya se ha extendido a otros países europeos, entre ellos España y Noruega, adoptando medidas más restrictivas.

Fumar mata, y no sólo a los que encienden, degustan e inhalan el humo de sus cigarrillos. Esta afirmación es una evidencia constatada. De hecho, en los últimos quince años se han realizado un centenar largo de estudios en Estados Unidos que así lo atestiguan. Éstos explican que en el 65% de los casos analizados se detectaron efectos nocivos del tabaco sobre los fumadores pasivos. Otros datos, aportados por el Ministerio de Sanidad de Irlanda, certifican que el tabaquismo ambiental aumenta entre un 20% y un 30% el riesgo de padecer cáncer de pulmón y un 30% el de sufrir una enfermedad cardiaca. Por dichas circunstancias, el mencionado país se convirtió el pasado 29 de marzo en el primer Estado de la UE en prohibir totalmente el consumo de tabaco en cualquier lugar público, sean bares, restaurantes o lugares de trabajo. Lo hizo, en parte, para evitar que las personas que no fuman estén expuestas al humo nocivo de otras.

La medida, pese a parecer drástica, tiene justificación argumental. Este tipo de legislación restrictiva ha dado sus frutos, por lo que el Gobierno irlandés extrapoló leyes similares vigentes en California, Nueva York y en el Estado australiano de Nueva Gales del Sur y en la capital de éste, Sydney. De hecho, los beneficios de la prohibición absoluta de fumar en espacios públicos se pueden contabilizar. Así lo explica un estudio realizado en una pequeña ciudad norteamericana en la que se denegó cualquier posibilidad de encender cigarros en zonas comunes. Los datos del análisis reflejaron una disminución de hasta un 40% en el número de ataques al corazón en el periodo del ‘veto’ al humo. Asimismo, se comprobó que los fumadores disminuían el número de cigarrillos que consumían, al no poder encenderlos ni en bares ni restaurantes.

Este tipo de leyes tratan de remediar un problema de importantes consecuencias entre las personas que no fuman. Según dictan las investigaciones vigentes, en Europa existe un 80% de personas mayores de quince años que están expuestas al humo de los cigarrillos. También indican que en los Estados Unidos el 88% de los no fumadores lo son de forma pasiva.

Estos porcentajes devienen en números alarmantes. En California explican que las muertes anuales de los no fumadores relacionadas con dolencias típicas del tabaco son de hasta 250 por cada millón de habitantes. Bajo estos parámetros, en la Unión Europea podrían fallecer hasta 95.000 fumadores ambientales anualmente y en España, cerca de los 10.000.

En su momento Irlanda marcó el camino a seguir para el resto de sus socios ‘comunitarios’. El siguiente en tomar una medida similar será Noruega, que lo hará el próximo 1 de junio. Sea como fuere, el gobierno irlandés basó su decisión en la necesidad de acotar la cifra de 7.000 muertes anuales que se dan en dicho país vinculadas al tabaquismo activo y al ambiental. Según sus datos, alrededor del 70% de los irlandeses no fuman, aunque “se ven expuestos contra su voluntad” a los efectos nocivos del humo.

La legislación puesta en marcha en Irlanda no deja resquicios para los fumadores en espacios públicos. Con anterioridad a la adopción de esta medida, y como sucede en la mayoría de los miembros de la UE, existían prohibiciones de fumar en cualquier punto de las administraciones, centros educativos y culturales, transportes públicos, centros médicos o cines, entre otros. Ahora, las restricciones serán totales. Sólo se salvarán de las mismas las habitaciones de hoteles y pensiones, prisiones, psiquiátricos o conventos. Sin embargo, desaparecen incluso los espacios reservados para los fumadores en bares y restaurantes, ya que desde el Gobierno irlandés se considera que el humo no es estático.

Los responsables de que se cumpla esta Ley son los dueños y gestores de los lugares en los que se debe aplicar. La experiencia en este sentido indica que, por ejemplo, el 97% de los bares y restaurantes de Nueva York, ciudad en la que existe una medida similar desde hace un año, han cumplido con las restricciones dictaminadas por las autoridades en el interior de sus locales. Y lo han hecho pese a vaticinar que las restricciones les afectaría sustancialmente en el desarrollo de sus negocios. Sin embargo, tal circunstancia no se dio finalmente. Incluso, parece ser que han incrementado la cuantía de sus beneficios económicos.

No obstante, hay quien no cumple la legislación aprobada. En estos casos el Ejecutivo irlandés contempla sanciones de hasta 3.000 euros para los infractores y la creación de un cuerpo con 450 inspectores ‘anti humo’ y 350 oficiales de Sanidad.

Aspiran el humo equivalente a dos cigarros diarios

El humo del tabaco está compuesto por una mezcla de componentes de los que, al menos 40, han sido identificados como cancerígenos. Contiene, además, monóxido de carbono, un gas que evita que llegue oxígeno a los principales órganos del ser humano. También tiene nicotina, óxido nítrico y alquitrán. Los fumadores pasivos absorben todas esas sustancias. Evidentemente, en menor medida que los activos, aunque al estar en contacto con ellos podrían inhalar diariamente el equivalente a fumar dos cigarros.

La cantidad absorbida por un fumador ambiental dependerá de la concentración del humo, de la exposición al mismo y de la ventilación del lugar. El humo es molesto e irrita a muchas personas que se encuentran en ambientes ‘cargados’ por la presencia de fumadores. Estas son las molestias más habituales:

  • Irritación en ojos, nariz y garganta.
  • Dolores de cabeza.
  • Mareos y vómitos.
  • Problemas respiratorios.
  • Flemas.
  • Dolor de pecho.

El contacto con el humo de los cigarrillos puede agravar episodios de asma, bronquitis, neumonía, alergias y enfermedades de oído que, finalmente, pueden degenerar en sordera, entre los no fumadores. Además, está demostrado que en éstos se reduce la velocidad a la que se cierran las heridas que se producen en la piel, impidiendo así una cicatrización más rápida. Evidentemente, el tabaco es especialmente nocivo en los casos de fumadores pasivos que son niños o mujeres embarazadas, según confirman desde Osakidetza, Servicio Vasco de Salud.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) estima que existen unos 700 millones de niños afectados por el tabaquismo ambiental en el mundo. Es un colectivo muy susceptible ante el humo de los cigarrillos y ante el que no se debería fumar jamás. Y lo son porque sus defensas no tienen la fortaleza de las de un adulto y porque su sistema respiratorio está aún en desarrollo. Todas las patologías antes reseñadas pueden reproducirse con mayor virulencia en estos fumadores ambientales.

Respecto a las mujeres embarazadas, el humo de los cigarros ‘ajenos’ puede tener incidencia sobre el bebé, en forma de un menor peso de éste. La exposición al humo, también aumenta la posibilidad de sufrir el denominado Síndrome de la muerte súbita del lactante, conocida como SIDS.

El tabaco es el producto que más muerte genera en las sociedades civilizadas. Es obvio que deriva en un problema sanitario fundamental. Desde la OMS se explica que los cigarros podrían estar detrás de una de cada cinco defunciones que ocurren en los países occidentales.

Cómo se protege en España a los no fumadores?En nuestro país hay más fumadores que en el resto de países desarrollados. Son aproximadamente el 34% de la población, cuatro puntos más que en el resto del Occidente, según dictan desde el Ministerio de Sanidad. Esto se debe, según confirman desde la Asociación Española contra el Cáncer, a la ausencia de medidas “más contundentes en el control” de este ‘vicio’. Además, mientras que en la UE el número de éstos descendió un 1% anual entre 1997 y 2001, en España sólo lo hizo en poco más de un 0,3%. Por todo ello, coincidiendo con la celebración del Día Internacional de la lucha contra el tabaquismo –31 de mayo-, el Gobierno central puso en marcha el pasado año el denominado Plan Nacional de Prevención y Control del Tabaquismo. Éste persigue reducir el número de fumadores al 27% de la población de aquí a tres años. En él, se establecen una serie de actuaciones para acotar esta plaga. Entre ellas, destacan el estudio de las siguientes:

Áreas reservadas para los no fumadores. La normativa española impide fumar en ciertos lugares públicos, aunque no al extremo de lo que impone la legislación irlandesa. Las restricciones se dan en los transportes públicos, en las administraciones y en los centros docentes y de salud, entre otros. La legislación no hace referencia a lugares de trabajo, bares y restaurantes. Queda a la voluntad de las organizaciones privadas el preservar a los no fumadores del humo de los cigarrillos. En principio, para 2005 el objetivo pasa porque al menos un 70% de las organizaciones empresariales estén libres de humos. Para ello, ya existe un plan piloto del Ministerio de Sanidad, basado en la concienciación.

Incidencia sobre el precio. Atacar al bolsillo parece la mejor forma de reducir el consumo de tabaco.

Publicidad. Sólo está prohibida la publicidad de tabaco en televisión y en aquellos lugares en los que no se puede vender. En la pasada legislatura, el Gobierno estudió la posibilidad de asumir totalmente la directiva de la UE que restringe toda publicidad y promoción de marcas de tabaco para 2005, hecho que ya ocurre en Francia, por ejemplo. El Plan Nacional regulará la limitación en radio, Internet y Prensa.
 

30/3/14

Los hombres que fuman un paquete o más de cigarrillos al día son un 40% más propensos a la impotencia 30-03-2014

 
Los hombres que fuman un paquete o más de cigarrillos al día son un 40% más propensos a la impotencia 

(EUROPA PRESS)

Los hombres que fuman un paquete o más de cigarrillos al día son un 40 por ciento más propensos a desarrollar impotencia que los no fumadores, según un estudio del Servicio de Salud del Área Sudoeste de Sidney (Australia) y de la Facultad de Medicina del 'Imperial College' de Londres (Reino Unido) que se publica en la revista 'Tobacco Control'.

Los investigadores analizaron las respuestas a un cuestionario de más de 8.000 hombres de entre los 16 y los 59 años que formaban parte de un estudio nacional australiano sobre la salud y las relaciones.
Según los autores del estudio, casi uno de cada diez hombres dijo que había tenido el año anterior problemas de erección que habían durado un mes o más. Los resultados apuntan a una asociación significativa entre el tabaquismo y los problemas de erección, que se hace más fuerte con el aumento en el número de cigarrillos consumidos.

Cuando se les comparó con los no fumadores, aquellos que fumaban 20 o menos cigarrillos por día fueron un 24 por ciento más propensos a informar de dificultades en mantener la erección. Aquellos que fumaban más de un paquete al día fueron un 39 por ciento más propensos a informar de dificultades de erección.

Los científicos también descubrieron que la edad avanzada y el diagnóstico de enfermedad cardiovascular estaban también asociados con una mayor probabilidad de este tipo de problemas. Pero beber de forma moderada cortaba el riesgo de forma significativa.