30/6/15

Efectos del tabaco en la nutrición 30-06-15


Efectos del tabaco en la nutrición

Casi todo el mundo sabe que la nicotina es una de las sustancias responsables del efecto Adictivo del tabaco, aunque pocos conocen su repercusión sobre la nutrición: aumenta el metabolismo del organismo, se comporta como un anoréxico disminuyendo la sensación de hambre y estimula la secreción de la adrenalina. Todo eso contribuye a regular el peso en el fumador, que reduce la ingesta de alimentos a medida que disminuye su apetito y es una de las razones que explican el aumento de peso, que suele ir asociado al abandono del hábito de fumar y que la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) sitúa entorno a 2,5 kilos. Ese efecto se ve reforzado por la disminución de la actividad metabólica (unas 200 calorías menos), asociada a la desaparición de los efectos estimulantes de la nicotina.

También está el descenso de los niveles de algunos nutrientes: el nivel de vitamina C cae alrededor de un 25% en los fumadores de menos de 20 cigarrillos y un 40% cuando se fuman dos o más paquetes. La vitamina C es un antioxidante que protege al organismo frente a los ataques de los radicales libres (sustancias muy reactivas que intervienen en el envejecimiento). Los niveles de carotenos, ácido fólico y calcio también disminuyen, lo que repercute en la incidencia de enfermedades cardiovasculares y en un mayor riesgo de osteoporosis.

Los sentidos del gusto y olfato —muy afectados por el consumo de tabaco— se recuperan rápidamente al dejar de fumar y las personas disfrutan de una nueva sensibilidad frente a los olores y sabores, que hace a los alimentos más palatables (aunque puede contribuir a la ganancia de peso). Por ello es conveniente que al dejar de fumar se planteen algunos cambios en los hábitos alimentarios que ayuden a paliar tanto la ansiedad, por la falta de nicotina, como el aumento de peso.

27/6/15

Un estudio sugiere que los cigarrillos caros y las viviendas libres de humo ayudan a controlar el hábito 27-06-15


Un estudio sugiere que los cigarrillos caros y las viviendas libres de humo ayudan a controlar el hábito

Los hallazgos aplican especialmente a los fumadores de bajos ingresos

Los fumadores de bajos ingresos fuman menos cuando los cigarrillos son aros y las viviendas tienen políticas libres de humo, según un estudio reciente.

El uso de tabaco entre las personas con bajos ingresos sigue siendo alto, apuntaron los investigadores, pero sus hallazgos podrían ayudar a conformar las políticas públicas que buscan la cesación del tabaquismo.

"Lo importante es que los profesionales clínicos deben enfatizar las normas sociales sobre el uso del tabaco y deben animar y debatir sobre las estrategias a seguir para que todos los fumadores adopten viviendas libres de humo", señaló la primera autora del estudio, la Dra. Maya Vijayaraghavan, profesora clínica del departamento de medicina familiar y preventiva de la Facultad de Medicina de la Universidad de California, en San Diego.

"Además, hay mucho interés en aumentar los precios de los cigarrillos para reducir el tabaquismo", comentó Vijayaraghavan en un comunicado de prensa de la universidad. "Aunque contamos con evidencia de que unos aumentos moderados reducen la conducta de tabaquismo en todos los grupos de ingresos, es importante aunar a esto una política de respaldo para que los fumadores de bajos ingresos abandonen el hábito con éxito".

El estudio de datos de la Oficina del Censo de EE. UU., que se publicó en la edición del 17 de octubre de la revista American Journal of Public Health, sugirió que las personas de todos los niveles de ingresos fuman menos cuando un paquete de cigarrillos cuesta 4.50 dólares o más, apuntó el investigador principal, John Pierce, profesor y director de ciencias poblacionales de la universidad.

"Vivir en un estado en que el precio promedio pagado por los cigarrillos es bajo (de 3.20 dólares o menos por paquete) significa que todos los fumadores, independientemente de sus ingresos, fumarán más que los que viven en un estado con unos precios más altos", señaló Pierce.

Los investigadores también hallaron que tener una vivienda libre de humo no solo controla el uso del tabaco, sino que ayuda a prevenir las recaídas de los que intentan abandonar el hábito.

"El precio es un disuasorio de fumar, pero abandonar el hábito con éxito (90 o más días) se asoció en este estudio solo con una vivienda libre de humo", comentó Pierce.

Los investigadores dijeron que los fumadores de bajos ingresos son menos propensos a tener políticas libres de humo en casa, dado que con frecuencia más de una persona fuma en la casa.

Pero anotaron que todo el que desee dejar de fumar en serio deben pensar en que en su vivienda haya una regla de no fumar.

Vijayaraghavan añadió que otra forma de disuadir de que se fume sería aumentar la regulación del humo de segunda mano en las viviendas públicas. "Esto podría cambiar las normas sobre fumar entre las poblaciones de bajos ingresos que viven en viviendas públicas", planteó.

Para el estudio, los investigadores examinaron información sobre 150,000 adultos de una encuesta nacional sobre el uso de tabaco llevada a cabo por la Oficina del Censo de EE. UU. entre 2006 y 2007. Los participantes proveyeron información sobre sus ingresos y hábitos de tabaquismo.

24/6/15

La adicción al juego se puede superar antes de que sea tarde 24-06-15


La adicción al juego se puede superar antes de que sea tarde

La ludopatía no es un juego. La adicción a apostar o a jugar cualquier cosa, puede llevar a la ruina humana, a la cárcel o, incluso, a la pérdida voluntaria de la vida.

Los adictos al juego pueden ser hombres o mujeres de cualquier edad o clase social. El hilo común entre ellos es que sólo piensan en jugar. Faltan al trabajo, gastan todo su dinero y el de su familia y sólo quieren producir para jugar.

"Yo sólo pensaba en el juego. Acostaba a mi niña de tres años a las ocho y media de la noche y a las nueve ya estaba en el casino. Allí me quedaba hasta las cinco de la mañana cuando volvía a la casa, me bañaba, llevaba a la niña al colegio y me iba a trabajar", cuenta una mujer, a quien llamaremos Yolanda, y quien pertenece a Jugadores Anónimos.

Con una filosofía similar a Alcohólicos Anónimos, Jugadores Anónimos ayuda a los ludópatas a superar su adicción. En el mundo, el movimiento existe desde 1957 cuando fue fundado en Estados Unidos y en Venezuela, desde hace 13 años. De hecho, este sábado celebrarán su aniversario con un evento público sobre el movimiento y la enfermedad.

En Venezuela tienen tres grupos de acción, uno en Barquisimeto y dos en Caracas, que funcionan en la iglesia San Luis Gonzaga de Chuao y en el Centro Social Don Bosco, en la avenida Rómulo Gallegos.

Yolanda, Juan y Ana -miembros de Jugadores Anónimos- explican que llegaron al grupo porque sintieron que no podían seguir viviendo como lo hacían. Apuntan que aunque es válido que los seres queridos sugieran buscar ayuda, la decisión debe ser del mismo individuo. "Algunos le dicen a la pareja 'si no vas al grupo, me divorcio'. Ese chantaje emocional no suele resultar", aseguran.

"Durante 15 años, viví para jugar. Me gastaba hasta el dinero para la leche de los bebés o el destinado a pagar la luz. Uno cree que lo va a multiplicar y eso no pasa. Cuando se pierde todo, se entra en fuerte depresión. Las tasas de suicidio entre los ludópatas son muy altas, por esa depresión y por el sentimiento de culpa, que es terrible", dice Ana.

Si un jugador siente que necesita ayuda, puede acudir a cualquiera de los grupos de Jugadores Anónimos. Allí será recibido por dos miembros, que lo ayudarán a determinar si realmente tiene un problema y a adaptarse a su nueva etapa. Asistirá como oyente a las reuniones hasta que decida participar. El movimiento lo ayuda a comprender que la enfermedad no es su culpa pero sí su responsabilidad y le da herramientas y compañeros incondicionales para superar el problema.

"Cuando uno es ludópata activo, cree que nadie lo nota. No es cierto. Cuando asumí mi problema y hablé con mi jefe, descubrí que ya lo sabía porque pedía prestado, sacaba las utilidades a cada rato y me desaparecía por horas", dice Juan.

El evento aniversario de Jugadores Anónimos se realizarán el sábado 16 de noviembre, entre 12 m y 5 pm, en el parque San Félix de Los Dos Caminos, cerca de JVG. Se puede saber más sobre el evento o sobre los grupos de encuentro en jugadoresanonimos.org.ve. GCH

21/6/15

La investigación que promete curar la adicción a la cocaína

 
La investigación que promete curar la adicción a la cocaína

Científicos israelíes descubrieron que hay una sustancia que podría generar un "reinicio del cerebro" para que las personas enfermas puedan superar la etapa de abstinencia

infobae.com.-Daniela Blanco dablanco

La tasa promedio de recaída para un adicto a la cocaína es muy alta, entre un 90 y un 95 por ciento.

Estas cifras demuestran que la rehabilitación a una sustancia psicoactiva como la cocaína resulta muy compleja.

Un estudio científico aún en fase experimental, llevado a cabo entre la Universidad de Bar-Ilan, la Facultad de Medicina Mc Gill de Canadá y financiado por la Autoridad Antidrogas de Israel, encontró que los métodos habituales de tratamiento de adicción a las drogas tienen un efecto adverso en la recuperación.

La investigación, que estuvo a cargo del profesor israelí Gal Yadid de la Universidad de Bar Ilán y fue publicada en la prestigiosa revista The Journal of Neuroscience, inauguró un debate inédito: los especialistas creen que una sustancia (única) podría "borrar" la adicción que la cocaína provoca en el cerebro y así se evitarían las recaídas.

La investigación de Gal Yadid se centra especialmente en el período de abstinencia del adicto a la cocaína, tiempo en el cual el cerebro se confunde y se estropea. El informe plantea una alternativa. "¿Y si dijera que hay una sustancia que provoca una especie de reinicio del cerebro y la persona adicta ya no sufre los síntomas de la abstinencia porque borra del cerebro la sensación placentera que le provoca el consumo de esa sustancia?", preguntó el científico israelí ante la prensa internacional en una conferencia de prensa.

Yadid es neuropsicofarmacólogo e instala uno de los mayores retos de la investigación sobre el cerebro y las adicciones, sobre todo teniendo en cuenta que el problema también tiene una contracara: el cuarenta por ciento de las personas que consumen cocaína nunca se vuelven adictos.

Mirada desde la toxicología


Desde la perspectiva de los toxicólogos hay tres tipos de escenarios posibles en relación al consumo de sustancias psicoactivas: el uso, el abuso y la dependencia. Mientras que el uso es recreativo no es problemático, pero exige estar alerta; los otros dos -abuso y dependencia- sí lo son.

Para los especialistas en toxicología, existe una disposición biológica y psicológica para la dependencia e influye mucho el contexto social. De allí que cuando se estudia a un adicto hay que incorporar la mirada triangular que abarca la sustancia psicoactiva, la persona y el contexto. Y tal vez éste sea el punto más neurálgico del trabajo de Yadid.

Hoy la tasa de recaída es muy grande, entre el 90 al 95 por ciento".

Consultado por Infobae, el doctor Roberto Rey, médico neurólogo (MN 65626) del Instituto Argentino de Investigación Neurológica (IADIN), apunta algunas cuestiones sobre la adicción a la cocaína: "No todas las personas que consumieron cocaína desarrollan adicción, sólo algunas lo hacen. A su vez, hay que comprender que la adicción a la cocaína tiene aspectos más psicológicos que estrictamente farmacológicos".

El rol de la dopamina

La dopamina es considerada un neurotransmisor que por su estructura química -feniletilamina- cumple funciones varias, algunas muy específicas en el sistema nervioso central.

La mayoría de sus funciones se desarrollan en el cerebro, manejando actividades importantes como el comportamiento, la cognición, la actividad motora, las motivaciones, la regulación del sueño, el humor y también aspectos de la atención y el aprendizaje. En este último caso, más alejada del placer, la dopamina se focaliza en la obtención de una memoria más eficaz.

Rey puntualiza: "Para trabajar e investigar sobre la recuperación de adictos a la cocaína es fundamental comprender el comportamiento cerebral del neurotransmisor dopamina".

Agrega Rey: "Estos niveles de compensación cerebrales vinculados con "altas descargas" de dopamina se logran rápidamente con el uso de una droga ilícita como la cocaína y también con el consumo de alcohol, tabaco y hasta con el chocolate y los dulces. En estos casos la descarga de dopamina puede ser más lenta y claramente con menos daños colaterales".

"Borrar" la sustancia de la memoria

La cocaína influye en el sistema nervioso central; una acumulación de la dopamina aumenta la actividad neuronal causando euforia y luego sobreviene el deseo de recrear el sentimiento.

El adicto experimenta entonces una creciente insaciabilidad que requiere cantidades cada vez mayores de la sustancia. El propio Yadid utiliza la ironía para referirse al daño profundo que causa la cocaína a nivel cerebral: "Es un amor que puede ser descrito como muy erótico. Una aspiración de cocaína provoca una secreción de dopamina que es diez veces mayor a la que produce el sexo".

Esa incapacidad para "borrar" la droga de la memoria pone a la ciencia y a la medicina en una situación extrema. Los médicos hoy no tienen ningún tratamiento que sostenga a la persona durante más de un año. Los adictos que desean rehabilitarse tienen sustancias de reemplazo y soporte emocional, pero la inmensa mayoría sufren recaídas.

El neurólogo Rey se refiere a la tesis del doctor Yadid: "Cuando un ser humano o un animal están acostumbrados a lograr esa alta descarga dopaminérgica instantánea que menciona el doctor Yadid, con el consumo de una sustancia determinada -en este caso cocaína- hasta su recuerdo genera sensaciones físicas y psíquicas vinculadas a esa falsa sensación de plenitud. Una vez que estos circuitos neuronales aprendieron esa información, es difícil revertirlo".

"Pero no podemos considerar que un único tratamiento tenga la solución absoluta. Considerar esta posibilidad es casi repetir el esquema adictivo", refuerza el neurólogo argentino.

Por el contrario, todo proceso de reversión de una adicción, conlleva tiempo, aspectos farmacológicos, eventuales sustituciones, contención psicológica, social, familiar, y hasta espiritual, con posibilidades de errores y recaídas.

Recaída y cura

¿Por qué se vuelve a las drogas después de atravesar una rehabilitación?


Dice el doctor Yadid: "Pensemos en una persona que se la coloca bajo tratamiento, se limpia de drogas y se la coloca en un buen ambiente con apoyo médico, social, psicológico y emocional. Se estima que el cerebro se olvidará de la adicción a través del tiempo y de la rehabilitación, pero lo que realmente ocurre es una incubación del deseo.

En el primer momento que el adicto se encuentra con algo que lo asocie a la droga, como ser el medio ambiente, un olor, un elemento, un lygar, un amigo que se droga, vuelve irremediablemente y cada vez eleva las dosis.

Como parte del experimento, los científicos conducidos por Yadid utilizaron un grupo de ratas de laboratorio entrenadas para autoadministrarse cocaína por medio de señales visuales o auditivas. Luego compararon las respuestas de las ratas a una renovación de la señal, desde el día después de su último uso hasta treinta días posteriores.

"Sorprendentemente, hemos descubierto que los mayores cambios en la metilación del ADN no se produjeron durante la exposición a la droga, pero sí durante la abstinencia", añade Yadid. Durante ese período, cientos de genes cambian su estado de metilación del ADN, incluidos los genes que se conocían antes de estar involucrados en la adicción.

"El doctor Yadid es un gran conocedor con amplia experiencia en el tema cerebro y adicciones y celebro las nuevas investigaciones al respecto.

Como parte de su investigación, el equipo inyectó un inhibidor de la metilación del ADN, RG108, en ratas para detener los 'antojos' de drogas.

Moshe Szyf, profesor en la Facultad de Medicina de McGill y co-autor del estudio junto a Yadid: "Hemos descubierto que la inyección de la droga RG108 justo antes de que los animales fueran expuestos a la señal de luz después de una larga abstinencia, no sólo detuvo la conducta adictiva, sino que también se prolongó durante un período mayor. Esto sugiere que un sólo tratamiento con RG108 podría revertir o tal vez curar la adicción a las drogas".

   

11/6/15

Adicción a los videojuegos 11-06-15


Adicción a los videojuegos

Hay algunos casos en los que los niños han llegado a perder la dimensión de la realidad y del tiempo como consecuencia de tener los mandos en sus manos más de lo debido

Los niños han dejado de lado la ilusión de tener una bicicleta nueva y se han pasado a las pantallas. Concepción Ruipérez Cebrián, pediatra del Hospital Quirón de Torrevieja, explica cómo afecta el uso excesivo de los videojuegos en la salud infantil, aunque un consumo prudente y moderado tiene ventajas

El chip electrónico viene ya perfectamente instalado en las nuevas generaciones y eso hace que los niños tengan mayor capacidad que los adultos para manejar las nuevas tecnologías. La televisión, Internet y, sobre todo, los videojuegos, son los culpables de que, cada vez más, haya una enorme pasión por las pequeñas pantallas.

"Es cierto que las consolas pueden convertirse en una forma de entrenamiento para la mente, pero su uso excesivo puede conducir a graves problemas de salud que son fáciles de prevenir", afirma la doctora Ruipérez.

Las compañías diseñadoras de videojuegos son conscientes de que, al crear algo que contenga un elemento adictivo, sus ventas aumentan considerablemente. Los niños se dedican a intentar pasar de nivel y esto les hace interactuar de manera desmesurada con estos dispositivos.

Hay algunos casos en los que los niños han llegado a perder la dimensión de la realidad y del tiempo como consecuencia de tener los mandos en sus manos más de lo debido

Todos sabemos que este tipo de entretenimiento genera grandes problemas en la salud infantil, pero, si se utiliza con precaución, podemos obtener también beneficios.

"Las ventajas no son lo que más destacan en los videojuegos, pero es verdad que los niños pueden llegar a agudizar la actividad deductiva. Se estimula la lógica, la agudeza visual y se desarrolla también una mayor rapidez en los actos reflejos", señala la especialista en pediatría.

Hay que decir que las facultades que se consiguen gracias a un uso controlado de los aparatos electrónicos son, sobre todo, de coordinación ojo mano, de razonamiento lógico y de capacidad de decisión. Además, el niño podría también ser capaz de trabajar mejor en equipo y de enfrentarse a los retos.

A pesar de estas posibles ventajas, lo que da más que hablar son los riesgos que pueden provocar los videojuegos.

Según Concepción Ruipérez, "la adicción a los juegos virtuales hace que los niños desechen otro tipo de actividades, como es la actividad física, lo que más escasea entre la población infantil de la sociedad actual. Hay poca actividad física en los colegios, y menos aún en las casas. Ahora los niños no juegan en los parques y ya no hacen más de dos o tres horas semanales de ejercicio."

La tendencia al sedentarismo y a la obesidad en la infancia es uno de los mayores problemas a los que se enfrentan los niños adictos a los videojuegos. Ellos evitan al máximo cualquier tipo de actividad al aire libre por su permanente interés en el juego.

Pueden estar constantemente frente a la pantalla y encontrar en la comida rápida una solución para no dejar de jugar. El riesgo de sufrir enfermedades de corazón como los altos niveles de colesterol o la hipertensión es latente en aquellos niños que tienen mayor afición por los videojuegos.

"Se están dando numerosos casos de obesidad infantil y esto produce alteraciones cardiovasculares que, inicialmente, pueden no verse, pero que pueden llegar a provocar infartos de miocardio en la edad adulta joven"

En muchas ocasiones, los niños tienen insomnio porque utilizan de forma exagerada las videoconsolas. Además, si son utilizadas antes de la hora de dormir, producen alteraciones en el sueño, tanto en su estructura como en la conciliación del mismo.

Esto suele afectar al rendimiento escolar, a la habilidad emocional y a las relaciones familiares. "La Asociación Española de Pediatría recomienda menos de dos horas de videojuegos al día y nunca antes de ir a dormir", apunta la doctora Ruipérez Cebrián.

La salud mental también se deteriora por el uso desmedido de este tipo de tecnología, pues, si no existen unos límites, puede intensificarse la posibilidad de que los niños se enfrenten a un mayor aislamiento social.

La ansiedad, la irritabilidad y la ira son otros de los síntomas que señalan una posible adicción al uso de los dispositivos electrónicos.

"Al tener un estímulo permanente que crea una gran adicción, se pierde el contacto social. Hay niños que no tienen facilidad para relacionarse con los demás y encuentran en este tipo de entretenimiento un incentivo para ello"

Siempre es bueno conocer los riesgos de salud que corren los pequeños de la casa y, sobre todo, a la hora de jugar, un momento clave en su día a día.

9/6/15

La insana adicción al poder


La insana adicción al poder

Ostentar un cargo durante mucho tiempo o con una gran responsabilidad puede llevar a una dependencia excesiva

elmundo.es.-BEATRIZ G. PORTALATÍN

"El logro, el poder, es una de las motivaciones sociales básicas. Por lo que, por supuesto, se puede tener una adicción al poder", asegura a EL MUNDO Guillermo Fource, presidente de Psicólogos sin Fronteras. Se trata de una necesidad permanente de estar en lo más alto, de tener relevancia. "Es como una adicción sin drogas", aclara. Una adicción que en algunos casos puede asemejarse a las personas enganchadas al juego o al sexo. Al igual que en éstas, la motivación no es tanto la recompensa sino el mantenimiento y el proceso. El poder llama al poder y cuando consigues algo, quieres más.

Del mismo modo lo expone el psicólogo Manuel Nevado, miembro de Psicólogos sin Fronteras de Madrid. "El poder genera mucha adicción porque te crees omnipotente y omnipresente pero, cada persona tiene su propia forma de expresarlo". A unas se les nota más que a otras. Hay dos rasgos de personalidad muy característicos que se asocian con esta ambición: la narcisista y la paranoide, entendida esta última como o estás conmigo o contra mí. "Piensan que todo gira en torno a ellos y que pueden hacer lo que quieran sin rendir cuentas a nadie, ni siquiera a los de su propio bando. Tienen una personalidad muy totalitaria. Hay veces en las que se pierde el rumbo y hasta la referencia de los tuyos", explica.

Pero lo peor viene cuando el poder se pierde. "Cuando te planteas metas a largo plazo y ves que las pierdes en un corto periodo de tiempo, es duro", añade Nevado. Cuando se frustran los sueños, la persona siente ira, enfado, sentimiento de culpa e, incluso, malestar físico como ansiedad. Les cuesta dar un paso atrás y reconocer las cosas. "Cuando se ha tocado techo es mucho más difícil aceptar que ya no estás ahí", afirma. Por ejemplo, el caso de los ex presidentes del Gobierno como Felipe González o José María Aznar. "A veces, parece que siguen creyendo que mandan, cuando puede que sean más honoríficos que otra cosa", expone. Pero, sobre todo, ese no aceptar la realidad se evidencia mucho más cuando los de tu propio partido hacen todo lo contrario a ti. Y alude como ejemplo al reciente revuelo de Esperanza Aguirre: "El caso de Aguirre es quizá muy evidente, pues quiere conseguir a toda costa la alcaldía de Madrid sin aceptar la realidad, perdiendo incluso su punto de referencia. Mientras que otros cargos, como Alberto Fabra en Valencia, han dimitido después de las elecciones".


Apoyo psicológico

Uno de los puntos básicos en las adicciones es que la persona no reconoce su problema. No se da cuenta. Sólo cuando sus allegados son capaces de verlo y de ponerle los pies en la tierra, puede aceptar la realidad. O bien, con ayuda profesional. De hecho, "en todos los partidos debería haber un equipo de psicólogos para ayudar a dirigir y a tomar ciertas decisiones", opina Nevado.

Las personas con adicción al poder, al igual que en otras, no sólo no reconocen el problema sino que toda su vida gira en torno a conseguir ese poder, con pensamientos obsesivos -que no una obsesión- y con tendencia al aislamiento. Se despreocupan de otras facetas de su vida, como la relacional o la del ocio. "Es importante en estos casos concretos de políticos asumir la realidad, sea la que sea", insiste Nevado. 

La adicción al poder sería, por tanto, una ambición desmedida, aunque tener ambición en la vida no siempre es malo sino, a veces, todo lo contrario. "Se trata de un elemento positivo en las personas, siempre y cuando esté bien definida por principios y por fines, y se empleen las metodologías adecuadas para conseguir esos fines", explica Jesús de la Gándara, jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital General de Burgos.

Tener ambición es positivo para la adaptación del ser humano. Sin embargo, cuando esa ambición está mal definida y está basada en el egoísmo y en el beneficio propio, se vuelve perjudicial. Del mismo modo lo explica la psicóloga especialista en deporte, Patricia Ramírez: "La ambición es positiva cuando nos sirve para crecer, pero cuando pierdes el miedo a pasar ciertos límites, cuando quieres más de lo que tienes y te vuelves deshonesto, entonces la gente pierde la confianza en ti. Y ese elemento es uno de los motivos principales por el que la gente deja de creer en un político".

Generalmente el ansia de poder, como cualquier emoción, "aparece cuando está en tu horizonte de posibilidad alcanzarlo. Aunque en las sociedades actuales bajo el dogma todo es posible si te lo propones, también existe la ilusión de poder", apunta el psicólogo Rubén González.

8/6/15

Herbalife: Batido Nutricional Proteina Herbalife en Chile

Herbalife: Batido Nutricional Proteina Herbalife en Chile

Productos Herbalife Chile

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5/6/15

¿Por qué se engorda al dejar de fumar? 05-06-15


¿Por qué se engorda al dejar de fumar?

Hay factores que al dejar de fumar predisponen a ganar peso. Dejar el tabaquismo afecta a las hormonas, al sistema nervioso, al sentido del gusto y del olfato, a la capacidad de digerir y asimilar los nutrientes de los alimentos. En el aspecto psicológico, influye en el padecimiento de ansiedad e insomnio que de alguna forma hay que combatir, y comer da la sensación de que se superan.

¿Qué sucede en nuestro cuerpo cuando se deja de fumar?

La nicotina es el componente más Adictivo del tabaco. En la persona que fuma, dicha sustancia actúa disminuyendo su apetito, los movimientos musculares a lo largo de todo el sistema digestivo (en especial a nivel de estómago e intestino), necesarios para la digestión de los alimentos. Actúa también reduciendo la función de la vesícula biliar -almacén de bilis- necesaria para la asimilación de las grasas-, y de otras secreciones digestivas, lo que dificulta el aprovechamiento de los nutrientes de los alimentos.

No sólo la nicotina, sino el resto de componentes del tabaco, actúan sobre nuestro organismo. Por ello, cuando se deja de fumar el cuerpo acusa una serie de efectos a distintos niveles, como son:

Aumenta el estrés y la ansiedad, por un estímulo extra del sistema nervioso (se produce más adrenalina) lo que puede conducir a comer más de lo debido, y sobre todo peor, o alimentos más calóricos y menos nutritivos.

Mejora el sentido del gusto y del olfato. Se disfruta más de lo que se come. Esto puede hacer que se coma más cantidad de alimentos de los que se está acostumbrado, haciendo la dieta más calórica.

La digestión y el aprovechamiento de los nutrientes es más eficaz. El consumo de tabaco se acompaña de una mayor secreción ácida en el estómago. Cuando se deja de fumar los niveles de estas sustancias ácidas se normalizan y mejora el movimiento de las paredes intestinales con lo cual aumenta la absorción de los alimentos y mejora su asimilación.

Aún así, si se lleva a cabo una alimentación adecuada y se realiza algo de ejercicio, dejar de fumar no implica que forzosamente se vaya a engordar.