15/9/14

El tabaco como causa de riesgo cardiovascular 15-09-2014


El tabaco como causa de riesgo cardiovascular  

Todas las formas de tabaco afectan gravemente al corazón.

El tabaco en todas sus formas (fumado, mascado o ingerido de manera involuntaria) impacta gravemente en la salud cardiovascular de todas las personas que se exponen a él, según lo afirma una investigación publicada recientemente en la revista “The Lancet”.

Los autores del estudio, denominado “Interheart”, analizaron la relación entre el uso del tabaco y el infarto agudo de miocardio. Para ello, contaron con la participación de más de 27.000 personas, provenientes de distintos continentes, lo cual permitió analizar los efectos de una gran diversidad de formas de consumir tabaco. Se analizaron cigarrillos, los bidis (un tipo de pitillo enrollado manualmente), las pipas y las cachimbas (shisha), también el tabaco en pasta (snuff), masticable y el paan (una mezcla de tabaco, lima y un tipo de nuez).

“El exceso de riesgo de sufrir un infarto agudo de miocardio aumenta con todos los tipos de consumo, incluido el pasivo. Masticar tabaco, que está siendo promocionado como una alternativa segura, también es dañino, y el riesgo de infarto es incluso mayor entre aquellos que mastican y fuman”, destaca el estudio. Los investigadores señalan que en el estudio, los participantes más jóvenes resultaron más propensos al daño coronario y los hombres más que las mujeres.

Los efectos del tabaco sobre el corazón están directamente relacionados con la cantidad de tabaco consumida, en cualquiera de sus formas. Sin embargo, el estudio plantea que el consumo de tabaco en dosis más bajas (menos de 10 cigarrillos diarios) aumenta la probabilidad de padecer un infarto de miocardio.

También se demuestra que aquellas personas que decidieron suspender este hábito redujeron considerablemente su riesgo de padecer episodios cardiovasculares. Sin embargo, los autores del estudio matizan que los ex fumadores presentan un “riesgo residual” que permanece durante un tiempo, que puede ser de tres a cinco años después, entre los que fumaban dosis bajas o hasta 20 años en el caso de los fumadores más férreos.

8/9/14

¿Es real la adicción al sexo?





¿Es real la adicción al sexo?

elcomercio.com.-Laura de Jarrín

Esta idea no es nueva y se habla de ella como algo muy común.

Los políticos parecerían que están dispuestos a sacrificar su carrera y su familia por el sexo, mientras la gente común y corriente regularmente destruye sus vidas porque no logra permanecer fiel a sus parejas.

Nadie lo niega, el comportamiento sexual compulsivo puede arriesgar vidas, pero no toda persona está dentro de esta adicción al sexo. Incluso la biblia de la salud sexual ‘Diagnóstico y Manual Estadístico de los Desórdenes Sexuales’, no ha reconocido que la adicción sexual sea un desorden.

Algunos activistas sexuales argumentan que la adicción al sexo es realmente solo una etiqueta para darle un nombre al comportamiento sexual que no ha sido normado. Un nuevo estudio soporta algunas de estas posiciones, enfatizando en que lo que llamamos ‘adicción sexual’ pudiera no funcionar como una real adicción.

El Estudio

“En las generaciones pasadas, los doctores creyeron que la adicción era algo como un déficit de personalidad. La gente se convertía en adicta porque rechazaba el dejar de comprometerse en comportamientos compulsivos. Ahora sabemos, sin embargo, que la adicción trae cambios reales en el cerebro. Esta es la razón por la que la gente adicta a menudo vive etapas de abstinencia en una lucha por superar su adicción, incluso cuando han experimentado consecuencias muy serias”, señala Zawn Villines, escritor especializado en temas científicos y de salud mental, en un reportaje realizado para‘GoodTherapy.org’.

Sin embargo, un estudio de la UCLA, descubrió que los llamados adictos al sexo no muestran los cambios cerebrales que se asocian con la adición. Los investigadores presentaron imágenes eróticas a 39 hombres y 13 mujeres que decían tener problemas con la ‘hiper-sexualidad’.

Sin embargo, los patrones cerebrales de los participantes eran diferente de los que estaban comúnmente asociados a la gente adicta. Los investigadores creen que una persona adicta al sexo mostraría una respuesta mucho más potente a las imágenes visuales, pero los participantes no demostraron ese incremento de actividad en el cerebro.


Cuando el sexo es un problema


Incluso si la adicción sexual no es real, esto no significa que el comportamiento sexual nunca sea un problema. Simplemente significa que el sexo no funciona como otra adicción en el cerebro.

Una persona que tiene sexo con varias parejas cada día y quiere dejar de hacerlo, puede tener un problema si no lo logra. Pero este problema pudiera ser que él no tiene ninguna cosa que llene su vida, que está solo o que no quiere dejar de hacerlo aunque crea que sí lo quiere hacer.

La adicción sexual también puede estar correlacionada con el abuso de las drogas o el alcohol y, en estos casos, es posible que el problema de la adicción sea lo que alimenta el deseo sexual. Si esa adicción es controlada, la ‘adicción’ al sexo también desparecerá.



17/8/14

La piel refleja los beneficios de dejar de fumar 17-08-2014


La piel, primer órgano que refleja beneficios dejar de fumar


La piel refleja la primera los beneficios de dejar de fumar y además se nota a las pocas horas de abandonar el tabaco.

La Sociedad española de Neumología y Cirugía Torácica explicó hoy que esto es así porque la piel está mas hidratada.

Según las mismas fuentes, el tabaco es un poderoso factor de envejecimiento y consecuentemente tiene bastante que ver con las arrugas en el rostro y otras partes del cuerpo, además de los efectos de igual y peor signo que provoca en el interior del organismo.

La culpa la tienen los radicales libres y los especialistas calculan que cada bocanada de humo de un cigarrillo contiene unos dos billones de esta moléculas responsables del proceso continuo de oxidación y envejecimiento prematuro de los miles de millones de células sobre las que está edificada nuestra identidad física.

Así las cosas, el efecto de los radicales libres y otras sustancias nocivas de tabaco atañen también, y de manera muy especial, a los pulmones y conductos respiratorios.

Pero aparte del mejor lustre de la piel, las ventajas inmediatas en el organismo se reflejan también en los sentidos del gusto y el olfato, y en que desaparece la tos matinal.

A medio plazo cede paulatinamente la sensación de cansancio, y después de cinco años sin fumar el riesgo de sufrir un ataque cardiaco es similar al de una persona no fumadora y a los diez, y según la misma fuente, se reducirá a un tercio el riesgo de padecer cáncer de pulmón.




27/7/14

Los peligros de una adicción al ejercicio físico

 
Los peligros de una adicción al ejercicio físico

La dependencia al deporte, aunque reciente, comienza a llamar la atención de los profesionales de la salud

levante-emv.com

Alimentar el ego y la competitividad en el ámbito del ejercicio parecen formar parte de esta nueva tendencia en la esfera de las adicciones que, aunque reciente, comienza a llamar la atención de los profesionales del deporte y la salud.

Según explica a Infosalus David González-Cutre, investigador de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte de la Universidad de Elche, esta adicción al ejercicio es relativamente reciente y por ello existen pocos datos sobre las personas que se ven afectadas y su evolución.

El ejercicio es bueno y saludable, pero como todo depende de la cantidad en la que se realice, señala el investigador. "Se han puesto de moda actividades como el triatlón, carreras que realizan personas de edad más avanzada de la habitual y que desean llegar a la meta a toda costa, a pesar de que pueda tener efectos negativos sobre su salud", señala González-Cutre.

Así, el investigador apunta cómo han aumentado las lesiones que llegan hasta atención primaria derivadas del ejercicio. "Las personas de 30 años o más cuando corren someten a un esfuerzo muy fuerte a articulaciones, rodillas o espalda. Este ejercicio debe ser pautado por un especialista y con una periodicidad determinada", señala González-Cutre.

La dependencia al ejercicio puede ser secundaria, cuando éste se convierte en un factor más dentro de un trastorno alimentario, o primaria cuando el ejercicio es en sí mismo lo que genera dependencia. Sin embargo, el investigador aclara que la adicción al ejercicio aún no se contempla como un trastorno dentro del manual de referencia internacional sobre salud mental (DSM-V), aunque está en estudio su inclusión.

Los trabajos de González-Cutre y su colega Álvaro Sicilia de la Universidad de Almería sobre la adaptación de los modelos existentes para evaluar la dependencia al ejercicio se han publicado en las revistas 'The Spanish Journal of Psychology' y 'Research Quarterly for Exercise & Sport'. Su trabajo más reciente, aún por publicar, es una revisión de la literatura científica existente sobre este tema.

Dimensiones de la adicción

Según apunta González-Cutre, hasta el momento la adicción al ejercicio se ha abordado desde la misma perspectiva que la adicción a sustancias, a través de las siete dimensiones que se establecen en estos casos.

Las 7 dimensiones de la adicción a sustancias aplicadas al ejercicio se plantearían como:

1. Tolerancia: hay que aumentar la cantidad de ejercicio que se realiza de forma progresiva porque el cuerpo se adapta a la cantidad que se realiza.

2. Abstinencia: si no se realiza ejercicio físico se sufren síntomas de ansiedad o necesidad de hacerlo.

3. Efectos deseados: se acaba haciendo más ejercicio del que se ha propuesto en un inicio.

4. Hacer ejercicio se escapa de nuestro control: no se puede controlar la cantidad de ejercicio realizado y se practica más ejercicio del que se desearía.

5. Tiempo: se ocupa demasiado tiempo del disponible para realizar ejercicio.

6. Descuidar otras actividades: al ocupar tanto tiempo en el ejercicio no se dedica a la familia, los amigos, el trabajo.

7. A pesar de producirse daños en la salud se continúa practicando ejercicio.

Según señala González-Cutre, los resultados sobre adicción al ejercicio dentro y fuera de nuestras fronteras son similares. Los autores han realizado sus investigaciones en centros deportivos y entre universitarios de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y han descubierto que esta adicción es más común entre mujeres que entre hombres y en la franja de edad que va entre los 16 y los 25 años para ir disminuyendo a partir de los 33 años.

Los 'adictos' al ejercicio se dirigen más a las actividades libres que existen en la oferta de los gimnasios y que no cuentan con monitor, es más común en el ámbito de la musculatura y entre quienes participan en carreras populares o triatletas.

Los autores en sus investigaciones distinguen entre dependientes y personas que aunque reúnen ciertas características comunes a éstos no se pueden considerar dependientes. En sus trabajos con universitarios, aquellos estudiantes que practicaban ejercicio más de tres veces por semana y con alta intensidad eran los que obtenían las puntuaciones más elevadas en relación a su dependencia al ejercicio.

En cuanto a los resultados, los autores han descubierto que entre quienes acuden a los centros deportivos, un 5% podrían encontrarse dentro de los adictos al ejercicio. Entre los alumnos de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte la cifra aumenta hasta el 15% y en los estudios internacionales realizados entre corredores de maratón, suben hasta el 17%.

Motivaciones y prevención


Detrás de esta dependencia al ejercicio, González-Cutre señala que entre los jóvenes las motivaciones más comunes son una mayor preocupación por ser los mejores, la comparación con sus iguales, recibir refuerzos externos y sentirse mejor consigo mismos. El culto al cuerpo y la publicidad también podrían participar en este enfoque al ejercicio que es demasiado común en los gimnasios, en los que la salud no es el objetivo primordial, señala.

Los investigadores, que hasta el momento han estudiado las características del fenómeno y cómo medirlo, plantean conclusiones sobre su posible prevención en lo referente a la regulación de las profesiones deportivas.

Por un lado, González-Cutre apunta que debería existir una regulación de la educación física que estableciera la formación de los profesionales que pueden dirigir centros como los gimnasios estableciendo unos objetivos de salud y por otro lado, el investigador señala la necesidad de un cambio también entre los profesionales que dirigen la actividad deportiva para cambiar los objetivos para ir al gimnasio.

"El enfoque que existe del deporte en este país es el del deporte de élite y no se regula de forma profesional todo lo referente a la actividad física y el deporte que se realiza en el día a día y entre la población aficionada", concluye González-Cutre.

16/7/14

Tratamiento que evita sobredosis de smartphones

 
Tratamiento que evita sobredosis de smartphones

Investigador inventa Moment, una receta en forma de app para prevenir la ansiedad.

laprensa.hn

A finales de 2013, Kevin Holesh (45) y su prometida se mudaron a vivir juntos en Pittsburgh, en Pensilvania, un paso importante en una relación de ocho años que en un inicio no salió tan bien como esperaban por culpa de la adicción de ambos al teléfono inteligente.

Su caso está lejos de ser una rareza. La dependencia del smartphone se ha convertido en algo habitual en la sociedad moderna donde de media un usuario revisa su dispositivo 150 veces al día, según TomiAhonen Almanac, y el número de enganchados al celular se ha disparado un 123 % en el último año, según la consultora Flurry Analytics.

“Me pasaba el rato en Twitter y ella en Instagram, siempre mirando fotos. No es que nos distanciáramos pero cada vez estábamos más distraídos. El iPhone tenía gran parte de culpa. Se estaba entrometiendo en nuestra vida en común”, dijo Holesh.

Proceso


Para este desarrollador de software el teléfono es una herramienta laboral, así que en vez de deshacerse de él optó por diseñar una aplicación que le ayudara a racionalizar su uso y así nació Moment, disponible gratuitamente para iPhone.

Moment registra el tiempo diario de uso del teléfono y permite establecer límites que sirven para que el usuario sea consciente de que está abusando del aparato.Holesh logró rebajar a la mitad el tiempo diario que pasa utilizando su dispositivo, que ahora ronda los 40 minutos, lo que mejoró su relación de pareja aunque admitió que ni su novia ni él han “erradicado la adicción”. “Hacemos más actividades sin estar conectados (al teléfono)”, apuntó.

Un estudio del pasado abril realizado por Flurry Analytics estableció que un adicto a tabletas y teléfonos es aquella persona que abre aplicaciones más de 60 veces por día.

26/6/14

Beber alcohol antes de cumplir 14 años aumenta el riesgo de adicción 26-06-2014


Beber alcohol antes de cumplir 14 años aumenta el riesgo de adicción

Quienes se inician en el consumo del alcohol antes de haber cumplido los 14 años de edad aumentan significativamente sus probabilidades de tener problemas de abuso o adicción con esa sustancia en la vida adulta, revela un estudio realizado sobre 43.000 personas por investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Boston, Estados Unidos.

En la Argentina, según una reciente encuesta de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), de la que participaron más de 63.000 estudiantes de enseñanza media de todo el país, los chicos se inician en el consumo de bebidas alcohólicas a los 13 años.

Si estos chicos corren la misma suerte que los participantes del estudio norteamericano, el 47% tendrá algún problema de abuso o adicción al alcohol en su vida adulta. Pero ¿es posible extrapolar a nuestra población los resultados del estudio norteamericano? "Sí", dijo a LA NACION el doctor Camilo Verruno, profesor de la maestría de Uso Indebido de Drogas de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

"Es posible extrapolar esos resultados, porque lo que se altera ante el consumo de alcohol a esa edad son factores biológicos que están presentes en todas las personas -señaló Verruno, profesor de salud mental y experto en adicciones-. Antes de la pubertad, los chicos ni siquiera han comenzado a desarrollar los sistemas enzimáticos que le permiten al organismo oxidar el alcohol."

En ausencia de esos sistemas enzimáticos, explicó Verruno, el organismo desarrolla mecanismos alternativos para deshacerse de una sustancia tóxica como lo es el alcohol. "Pero el problema es que al forzar al organismo a deshacerse del alcohol, se crean sistemas de oxidación anormales que hacen que la persona tenga que consumir más alcohol para que éstos sigan en funcionamiento -advierte-. El resultado es que se crea un circuito biológico de dependencia."

El camino de la dependencia

"Nuestro análisis sugiere que las intervenciones que demoren el inicio del consumo de bebidas alcohólicas quizá no sólo reduzcan las consecuencias agudas de ese consumo entre los jóvenes, sino que incluso podrían ayudar a reducir la dependencia del alcohol en los adolescentes y los adultos", declaró el doctor Ralph Hingson, principal autor del estudio en cuestión, cuyos resultados se publican en la edición de este mes de la revista Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine.

Tras analizar las respuestas de 43.000 adultos que participaron de la Encuesta Nacional Epidemiológica sobre Alcohol y Condiciones Asociadas, financiada por los institutos Nacionales de Salud (NIH), de Estados Unidos, Hingson y sus colegas hallaron que los que comenzaron a beber antes de cumplir los 14 "no sólo tenían un riesgo mayor de desarrollar dependencia del alcohol en algún momento de su vida, sino que también tenían un riesgo aumentado de desarrollar esa dependencia más rápido y a una edad más temprana".

Mientras que sólo el 9% de los que empezaron a beber una vez cumplidos los 21 tuvieron algún problema con el alcohol, entre los que comenzaron antes de los 14 ese porcentaje fue del 47 por ciento.

Ese hallazgo preocupa a los expertos locales, debido a que la edad de inicio de consumo de alcohol sigue descendiendo. "Cada vez se empieza a tomar alcohol más temprano -confirma el doctor José Granero, actualmente al frente de la Sedronar-: la edad de inicio pasó de los 15 a los 13 años, según la última encuesta realizada en estudiantes de enseñanza media."

Esa encuesta muestra que el 42,6% de los chicos de 14 años consume bebidas alcohólicas, y que ese porcentaje se incrementa en forma directamente proporcional a la edad: entre los 15 y los 16 años el porcentaje de adolescentes que consume bebidas alcohólicas es del 75%, y a los 17 años alcanza ya al 86,2 por ciento.

"Lo más preocupante es que estudios nuestros previos han demostrado que la mayoría comienza a tomar en sus hogares -agregó el doctor Granero-. Como por un tema de seguridad los padres prefieren que sus hijos se queden en casa antes de salir, en esa previa que suele durar hasta la 1.30 de la madrugada los chicos les bajan la bodega."

"La gran tolerancia y permisividad social hacia el alcohol son las que permiten que esté cada vez más al alcance de los chicos", concluyó el doctor Verruno.

Por Sebastián A. Ríos
De la Redacción de LA NACION

13 años
Es la edad de inicio



Es la edad promedio a la que los argentinos se inician en el consumo de bebidas alcohólicas, según la Segunda Encuesta Nacional a Estudiantes de Enseñanza Media 2005, realizada por la Sedronar. De esa encuesta participaron 63.000 chicos de todo el país.


42,6%
Consume alcohol


Es el porcentaje de estudiantes de enseñanza media menores de 14 años que consumen bebidas alcohólicas. Entre los 15 y los 16 años, el porcentaje sube al 75%, para finalmente trepa al 86,2% entre los alumnos que ya han cumplido 17 años.


47%
Tendrá problemas de adicción


Es el porcentaje de los chicos que comenzaron a beber antes de los 14 años que tuvieron problemas con el alcohol en la edad adulta, según un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Boston, Estados Unidos, sobre 43.000 personas.

17/6/14

Abuso de alcohol y relación con la corteza prefrontal 17-06-2014 *


Abuso de alcohol y relación con la corteza prefrontal

Adolescentes y Adultos Jóvenes con Trastornos de Abuso del Alcohol Tienen Una Corteza Prefrontal Mas Pequeña

Se sabe que los trastornos por uso del alcohol (AUDs) están asociados con anormalidades de la corteza prefrontal, tálamo, y hemisferios cerebelosos en los adultos. Un estudio de estas mismas estructuras cerebrales en adolescentes y adultos jóvenes con AUDs, encontró una corteza prefrontal pequeña. Investigaciones futuras necesitaran determinar si una corteza prefrontal representa una vulnerabilidad, o una consecuencia, a un inicio temprano en la bebida. Los resultados están publicados en el numero de septiembre de Alcoholism: Clinical & Experimental Research.

"Este es el primer estudio que examina los tamaños de estas estructuras cerebrales en adolescentes y adultos jóvenes,” dijo Michael D. De Bellis, profesor de psiquiatría y ciencias de la conducta y director del Programa de Investigación del Desarrollo Cerebral del Niño Sano en el Centro Médico de la Universidad de Duke.

"Estudios en adultos con alcoholismo han demostrado generalmente pequeño tamaño del cerebro, pero esto es después de muchos años de un consume elevado,” agrega Susan Tapert, profesora asociada de psiquiatría en la Universidad de California, en San Diego. “Antes de este estudio, no era muy claro que en los adolescentes, con befe tiempo de beber, pudieran mostrar algunas diferencias en el tamaño del cerebro. Sin embargo, con casi uno de tres estudiantes de ultimo año de secundaria bebiendo hasta la borrachera al menos una vez al mes, es critico que entendamos precisamente como afecta al cerebro de estos jóvenes.”

Los investigadores usaron imagines de resonancia magnética para medir los volúmenes de la corteza prefrontal, tálamo, y cerebelo en 14 sujetos (8 hombres, 4 mujeres) con AUDs, y en 28 (16 hombres, 12 mujeres) individuos sociodemograficamente similares sin AUDs, conocidos como “controles.” Los adolescentes eran definidos a los comprendidos entre 13 y 17 años de edad, y los jóvenes adultos los de 18 a 21 años. Todos los sujetos con AUDs fueron reclutados de programas de abuso de sustancias, y tenían trastornos coexistentes de salud mental. Los controles fueron reclutados de la comunidad.

"Nuestros hallazgos muestran que los adolescentes y adultos jóvenes con AUDs tenían un volumen de material blanca en la corteza prefrontal mas pequeño comparado con los controles,” dijo De Bellis. "Los volúmenes del vermis cerebeloso, cerebeloso total, hemisferios cerebelosos derechos e izquierdo, puente/tallo y talámico total no difería entre los grupos. Hubo diferencias significativas en cuanto a sexo entre los grupos, en que los hombres con inicio adolescente del AUDs comparados con los controles tenían volúmenes cerebelosos más pequeños, mientras que los dos grupos de mujeres no diferían en volúmenes cerebelosos. También, el volumen de la corteza prefrontal variaba significativamente en correlación con las medidas de consumo de alcohol. Tomados juntos, estos resultados sugieren que una corteza prefrontal pequeña esta asociada con inicio temprano en la bebida en individuos con trastornos mentales comórbidos, lo cual es muy común en adolescentes con problemas con la bebida y drogas.”

"La corteza prefrontal es una región clave para el pensamiento complejo, la planeación, la inhibición, y la regulación emocional,” dice Tapert. "Podría ser que, con menos material blanca en la corteza prefrontal, la información no se transfiera en esta área tan rápido y eficientemente como se necesita para la clasificación de las complejas decisiones que deben hacer los adultos jóvenes. Podría ser mas difícil inhibir las urgencias, retardar la gratificación, y pensar claramente acerca de las consecuencias de las acciones.” Ella agrega que el cerebelo, que es mas pequeño entre los hombres con un inicio adolescente de AUD, “es una región cerebral clave para la coordinación motora y el ritmo y también para integrar y manejar la información y secuenciar las respuestas de conducta.”

De Bellis y Tapert observan que se necesitaran estudios para determinar si una pequeña corteza prefrontal representa una vulnerabilidad a, o una consecuencia de, inicio temprano en la bebida.

"Pudiera ser que la corteza prefrontal de los adolescentes sea mas vulnerable que el cerebro adulto a los efectos negativos de la bebida,” dice De Bellis. "O que la maduración de la corteza prefrontal se impidiera por los efectos neurotóxicos de las substancias sobre el cerebro adolescente. Otra explicación para el pequeño volumen de la materia blanca de la corteza prefrontal de los adolescentes y de los adultos jóvenes con inicio temprano de AUDs es una vulnerabilidad inherente para el retardo en la maduración de la corteza prefrontal que incrementa el riesgo de un empobrecimiento de la función cognitiva ejecutiva y de abuso de substancias en los adolescentes.”

"Además," dice Tapert, "necesitamos conocer el papel de otras enfermedades mentales en las anormalidades del tamaño del cerebro."

De Bellis y sus colegas están actualmente examinando las funciones cerebrales y cognitivas en adolescentes con problemas de abuso de substancias. "Estamos muy interesados en estudiar si el desarrollo del cerebro adolescente y la función cognitiva se normalizan después de un periodo de tiempo de sobriedad,” dijo.

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Alcoholism: Clinical & Experimental Research (ACER) es la revista official de la Research Society on Alcoholism y de la International Society for Biomedical Research on Alcoholism. Son co-autores del trabbajo ACER, "Prefrontal Cortex, Thalamus and Cerebellar Volumes in Adolescents and Young Adults with Adolescent Onset Alcohol Use Disorders and Co-Morbid Mental Disorders," were: Anandhi Narasimhan of Duke University Medical Center; and Dawn L. Thatcher, Matcheri S. Keshavan and Paul Soloff of the University of Pittsburgh Medical Center. El estudio se hizo con fondos del National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism.

26/5/14

Los adictos al trabajo no tienen un mayor rendimiento laboral


Los adictos al trabajo no tienen un mayor rendimiento laboral

Los que son apasionados pero no llegan a obsesionarse con él tienen resultados más positivos

diariodenavarra.es

Un estudio de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y la Universidad Erasmus de Rotterdam (Países Bajos) han demostrado que aquellos trabajadores adictos al trabajo que le dedican muchas horas no consiguen mejores rendimientos. Y al contrario, los que son apasionados con su empleo pero no llegan a obsesionarse con él obtienen resultados más positivos.

Así se desprende de los resultados de un estudio publicado en 'Journal of Managerial Psychology' en el que han participado 180 empresarios españoles, que muestra que la adicción al trabajo no solo no repercute positivamente en los resultados de la empresa sino que los empeora.

"Puede producir conflicto en la relación familia-trabajo, problemas en las relaciones de pareja, empeorar la salud y el bienestar e incrementar los errores laborales", ha reconocido Juan Antonio Moriano, investigador del departamento de Psicología Social y de las Organizaciones de la UNED y uno de los autores del trabajo.

De los emprendedores encuestados, todos ellos dueños de sus negocios, el 84 por ciento tenía al menos un empleado y pertenecían a los sectores financiero, de consumo, informático, de transporte y de comunicaciones. El 59,1 por ciento eran hombres, casi la mitad con título universitario, de una edad media de 42 años y con más de 18 años de experiencia laboral.

Los investigadores diferenciaron entre dos tipos de perfiles: los adictos al trabajo y los involucrados. La principal diferencia entre ambos es que los empresarios que se involucran son aquellos que trabajan con pasión, pero no se obsesionan, y consiguen desconectar y extraer emociones positivas de su empleo.

Los adictos, al contrario, nunca están satisfechos con ningún resultado, no pueden dejar de pensar en el entorno laboral (incluso en su tiempo libre), dedican más horas de las debidas a su negocio y no sienten emociones positivas con el trabajo hecho.

De este modo, vieron que la adicción al trabajo, a diferencia del compromiso laboral produce emociones negativas. "Estas emociones, a su vez, afectan negativamente al crecimiento del negocio y al éxito del mismo", ha destacado Moriano. En este sentido, sacrificar aspectos de la vida por la empresa produce sentimientos de culpa, ansiedad y malestar en el empresario, lo que repercute negativamente en el rendimiento del negocio.

En el caso de la implicación con el trabajo ocurre justo lo contrario, puesto que se producen emociones positivas, lo que conduce a resultados favorables para el emprendedor y su empresa. "Esta es una lección que los emprendedores deberían aprender antes de desarrollar una adicción al trabajo, que puede tener consecuencias nefastas para ellos, sus negocios y también para sus familias", aconseja el experto.

En su opinión, la dependencia obsesiva con el trabajo es tan negativa para el individuo y su entorno como la adicción al juego, a las drogas o a Internet. Conseguir que esta adicción se transforme en una pasión positiva se puede lograr con un clima laboral agradable, donde directivos y empleados puedan poner en práctica sus competencias y ser creativos "sin miedo a ser sancionados por los errores", ha concluido Moriano